La Atención Quiropráctica a Mi Hijo Después de un Trauma Físico. Imagina que tu hijo se despierta en el medio de la noche gritando de dolor.

Horas antes había sacado a mi hijo y a mi perro a caminar en la calle. Mi perro tiene una correa retráctil, nunca habíamos tenido ningún problema con ella salvo ese día. Mi hijo iba caminando, el perro ve una ardilla y se corriendo detrás de la ardilla, la correa le empieza a quemar aquí a mi niño al extenderse y no sólo eso pero lo tiró al piso.

Imagínate lo que pasó, del trauma que pasó estaba llorando, aquí el pobrecito tenía un golpe en su bracito. De camino a mi casa vi a mi vecino que me dijo: No te preocupes que esas cosas pasan, son los primeros golpes de la vida, vendrán muchos más, no pasa nada.

Lo que pasó fue que el niño seguía llorando. Yo pensé, bueno a lo mejor fue porque el golpe fue algo duro, nunca pensé que lo que él sufrió fue un trauma físico.

Pasaron las horas, ya era noche y ya después de que cenara, se tomara su biberón y después, a dormir se ha dicho. A la hora que empiezo a oír que dormido estaba medio llorando y eso me preocupó.

Como una hora y media después, se despierta llorando. Voy y después, otra vez al poco tiempo se volvió a despertar y ahí fue cuando me di cuenta de que algo estaba mal. Algo estaba muy mal.

Llamé a una amiga que se llama Dr. Tanya, que tiene su oficina cerca de mí, en Los Angeles y ella me dijo: Tu hijo se me hace que sufrió un trauma al nivel de haber estado en un accidente de carro y se me hace que si esto sigue, yo voy a tener que ir a tu casa de emergencia a darle un ajuste.

Eso fue lo que terminó pasando porque al poco tiempo se despertó mi bebé gritando del dolor y yo nunca lo había escuchado gritar de esa manera, fue de verdad horrendo. Le llamé y gracias a dios llegó, lo acostó encima de mí, le hizo sus ajustes.

Antes hacerle sus ajustes, me enseñó lo mal alineado que estaba o sea que tenía una mano así de de extendida y en vez de tener las dos así niveladas tenía una así. Después de hacerle los ajustes, ajustó al niño tan bién que de nuevo tenía las manos niveladas Se fue y a los cinco minutos, mi bebé feliz, se despertó y se puso a jugar, se puso a reír, y se veía feliz. Yo creo que porque el pobre ya no tenía todo ese dolor.

Cuántas veces un niño ha sufrido algún trauma físico y los padres no tienen ni idea del trauma que tienen en su cuerpo y a lo mejor por eso es que el niño no se está portando bien, a lo mejor está causando problemas y lo más triste es que hacer unos ajustes puede hacer una gran diferencia en la vida y el comportamiento de ese niño.

Por ello es que le estoy compartiendo esta historia. Si tu hijo ha sufrido de algún trauma físico, considera que vea algún quiropráctico porque para mí y para mi hijo hizo una gran diferencia.

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