Tu Salud Intestinal Puede Afectar Tu Salud Mental

La comunidad científica está más que nunca convencida de que la mente y el cuerpo están más vinculados de lo que creíamos. Recientes investigaciones han encontrado que el intestino, que también se denomina tracto gastrointestinal, no solo es una parte de nuestro sistema digestivo sino que se considera nuestro segundo cerebro. Cuando escuché esto, le ví todo el sentido porque no sé tú pero cuando siento cosas, tiendo a sentirlas en mi estómago antes que en ningún otro sitio.

1. Resulta que nuestros cerebros y tripas se comunican constantemente entre sí a través de algo llamado eje cerebro-intestino. Se comunican a través de neurotransmisores, de nervios e incluso a través de nuestro sistema inmunológico. La gran variedad de neurotransmisores utilizados son responsables de algunas de las hormonas que hacen que te sientas bien, como la oxitocina, la serotonina y la dopamina. Estas hormonas no solo te hacen sentir bien, sino que te pueden ayudar a sentirte relajado, mientras que la norepinefrina puede ayudar a concentrarte. Se dice que el 90% de los serotonina y el 50% de la dopamina comienzan en nuestras entrañas. ¿Qué significa eso? Que gran parte de tu bienestar emocional podría comenzar en tu instinto.

2. Dado que el cerebro está en contacto con el sistema inmune, recibe constantes señales de cómo se siente. ¿Por qué es importante esto? Porque si algo está mal en tu intestino, podría estar enviando señales a tu cerebro para que te hagan sentir ansioso o incluso deprimido. Este escenario también puede disminuir la producción de químicos que reducen la inflamación. Eso puede afectar la forma en la que te sientes emocionalmente. Es por eso que no sorprende que un estudio en particular haya demostrado un 30% más de inflamación cerebral en personas con depresión clínica. Cuanto peor es la inflamación, peor son los síntomas.

Entonces, ¿qué puedes hacer para tener un intestino más saludable?

  • Come una gran variedad de alimentos a base de plantas.
  • Come más fibra.
  • Añade más aceite de oliva en tu dieta.
  • Toma prebióticos y probióticos. Los prebióticos son ingredientes no vivos que alimentan a las bacterias buenas en nuestro intestino. Se pueden encontrar en: cebollas, espárragos, plátanos, manzanas, repollo, alcachofas, semillas de lino, ajo y frijoles. Por otro lado, los probióticos son bacterias amigables que se encuentran en alimentos como el yogur, los quesos, el kéfir, el miso, el tempeh, el chucrut, la raíz de achicoria y la kombucha. Se ha demostrado que los prebióticos reducen la ansiedad al mismo nivel que los medicamentos contra la ansiedad. Otros estudios han demostrado que ciertos probióticos en el yogur pueden alterar positivamente la función cerebral.
  • Lo último que puedes hacer es administrar tus niveles de estrés. Los niveles altos de estrés pueden afectar negativamente a las bacterias saludables de tu intestino. Esto puede causar inflamación que luego puede provocar ansiedad y depresión. Todos vivimos vidas mucho más estresantes que nunca y es por eso que es realmente importante que manejemos nuestro bienestar emocional.

Es por esto que estoy lanzando mi nueva web, MyMindTime, que se centra no solo en ayudar a que te relajes sino también a que trabajes en ser la mejor versión posible de tí mismo. Comenzaré con mi programa de alimentación y pérdida de peso Mindfulness y después de eso, agregaré otros programas con temas como aumentar la autoconfianza o superar traumas. Para asegurarte de saber cuándo estará listo, no te olvides de suscribirte a mi boletín de noticias visitando mi website.

 

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